Marbas (o Barbas) es una presencia hostil, peligrosa y aberrante. En los libros de magia negra, es el quinto demonio del Ars Goetia, tiene el rango de Presidente y aplasta bajo su mando a 36 legiones de entes.
Es una fuerza puramente dañina: una infección con conciencia propia que se mete en los cuerpos para desfigurarlos, romperlos por dentro e imponer la mutación y la enfermedad a los seres humanos.
Marbas no nació de una mente ni de un deseo limpio. Surgió en el plano Gamma a partir de un nudo de fuerzas enfermas y totalmente incompatibles que chocaron entre sí. Al no poder destruirse ni mezclarse, ese choque creó una masa podrida de energía que, con el tiempo, cobró una conciencia retorcida.
De ese nudo podrido nació Marbas. Su naturaleza es la de una fuerza ciega que intenta arreglar las cosas pero no sabe cómo, por lo que termina alterándolo y deformándolo todo. Es, literalmente, una enfermedad que se cree el remedio. En su mundo de origen, su sola presencia provocaba deformaciones tan peligrosas en todo lo que tocaba que el propio universo energético lo expulsó a patadas hacia nuestro plano.
Al caer a nuestra realidad material, esa fuerza caótica tuvo que adoptar una forma física que la mente humana pudiera ver y temer:
[Sello Tradicional de Marbas]
Un diseño circular entrelazado por líneas
afiladas, idénticas a bisturíes cruzando el
cuerpo de una víctima.
Los antiguos grimorios dicen que Marbas revela enfermedades ocultas, enseña mecánica, transforma a los hombres y cura a voluntad. La realidad de sus poderes es mucho más cruda:
Marbas es el arquetipo del arreglo ciego que termina haciendo más daño que el problema original. Su fuerza se activa allí donde la medicina se vuelve pura crueldad o experimento, donde los cuerpos mutan sin sentido biológico y donde las máquinas se usan para imitar la vida de forma aberrante.
Su aparición es puramente hostil: viene a destrozar la salud, el orden y la seguridad de tu cuerpo, obligándote a mirar de frente cómo la carne y la identidad física se pueden corromper en un segundo.