Un mundo de avance industrial exponencial gobernado por una élite tecnocrática, donde la biotecnología redefine los límites entre la carne y la máquina.
La Realidad Beta es un universo ciberpunk y tecnocrático consolidado tras tres guerras mundiales, donde la Hermandad del Pentáculo ostenta el poder supremo no oficial tras erradicar a los Vedas a finales del siglo XVIII. La sociedad se rige por un totalitarismo corporativo centralizado bajo el Consejo de Gobierno Mundial, en el cual no existen elecciones, el dinero físico ha sido erradicado por los créditos digitales biométricos de Iris Bank y la privacidad es inexistente debido al control neuronal en tiempo real que ejercen los implantes Sincros y las unidades robóticas masivas de Emans Traup. En esta realidad coexisten los seres humanos tradicionales con los Bios y Tecnhómos —organismos ciberadaptados reconocidos legalmente como especies independientes— dentro de un entorno urbano dominado por rascacielos geométricos, una estética neo-victoriana y contracultural, y una naturaleza híbrida profundamente alterada por la ingeniería genética y la contaminación industrial. La ciencia ha perdido su ética libre para convertirse en un instrumento jerarquizado de propiedad privada, y la medicina se encuentra escindida entre la biotecnología de optimización de la carne y la etnomedicina botánica rudimentaria.
La Realidad Beta se escinde de Alpha en 1791, cuando la Hermandad del Pentáculo aniquila sistemáticamente a la Orden de Vedas aprovechando la desaparición de La Meiga, asumiendo desde entonces un control absoluto del poder global. Esta intervención propició una aceleración masiva de la Revolución Industrial que desembocó en un siglo XIX de migraciones extremas, guerras civiles y una Primera Guerra Mundial que reconfiguró las alianzas territoriales. A lo largo del siglo XX, las subsecuentes Segunda y Tercera Guerra Mundial provocaron la disolución de los Estados-nación, cuyas funciones regulatorias, financieras y de seguridad pública fueron absorbidas por megacorporaciones paraestatales y por el centralizado Consejo de Gobierno Mundial. En la actualidad, la sociedad vive bajo un conservadurismo tecnocrático totalitario donde la libertad individual es una ilusión y la población se encuentra estrictamente estratificada según su nivel de utilidad y lealtad corporativa. DESCRIPCIÓN COMPLETA DEL LORE:El trasfondo de Beta está marcado por una historia bélica y geopolítica alternativa: tras la invasión silenciosa de Napoleón a Inglaterra en 1801, una alianza armada anglo-española forjada por el general William Howe y el estadista William Pitt derrotó a Francia, dando origen a los Estados Anglo-españoles. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Council of World Companies (C.W.C.) impulsó el "Plan Renacido", utilizando mutilados de guerra para experimentar con prótesis biotecnológicas. Este hito dio origen a los Bios —humanos ciberadaptados con autonomía e interfaces neurales— quienes, liderados por Alan Benski, fueron reconocidos legalmente como una especie diferenciada en 1937. Con el tiempo surgieron subespecies como los Tecnhómos (simbiontes con tecnología externa y enjambres de drones) y los NanoBios (híbridos biomecánicos a escala nanométrica creados originalmente por Ciclobio para repoblar insectos polinizadores). En paralelo, la élite empresarial desarrolló a los Ciborgs autónomos de combate; unidades humanoides masivas de vigilancia ciudadana fabricadas por la corporación Emans Traup que, bajo la dirección de Elvin Traup, pasaron a ser controladas mediante cerebros de sujetos fallecidos vinculados a sistemas neuro-digitales.El impacto industrial y corporativo modificó también el ecosistema de Beta, dando origen a una flora cibernética y de uso militar —como la Floráctida Ceránica, la Lumina Kalyxis o la Espinalia Cristavox— y a una fauna discontinua e intervenida que incluye especies exóticas y mutadas como el reptil Vélik Thrax, el mamífero blindado Armadíberon Lumínico, la letal criatura marina Tonaca y el ave de plumaje prismático Karvan de Luz. Socioculturalmente, la estética urbana está fragmentada: la moda varía desde la "Alta Moda" de inspiración steampunk y neo-victoriana con textiles inteligentes de tercera generación usados por las élites, hasta la contestataria "Moda Bankog" de retales fosforescentes y el estilo funcionalista de supervivencia. El arte tradicional fue suplantado por el Arte Bélico, el Arte Fósforo callejero y el Arte en Neón corporativo, mientras que la arquitectura evolucionó de la destrucción antigua hacia rascacielos masivos de la corriente Moderna y los recientes distritos bio-mórficos de la corriente Naturista.Las instituciones religiosas tradicionales se desmantelaron por completo tras la Segunda Guerra Mundial debido a su corrupción política, relegando la fe a micro-comunidades marginales y a cultos sincréticos o tecnológicos. Toda la estructura financiera global está monopolizada por Iris Bank, un nodo vinculado a la Hermandad que valida transacciones mediante escaneo ocular biométrico y un estricto sistema de crédito social. Las telecomunicaciones y transmisiones electromagnéticas globales están controladas por la multinacional Frecuenci, y el rendimiento de hardware depende de Cilcap Technology. Lingüísticamente, el 92% del planeta se comunica a través del Lingua, un idioma artificial, lógico y unificado con gramática simplificada y un alfabeto alfa-mórfico codificado cromáticamente para visores digitales. El control gubernamental se ejecuta a través del Sistema Integrado de Vigilancia Mental, utilizando implantes neuro-cutáneos llamados Sincros, dispositivos de almacenamiento mental (D.A.M.) y esferas multifuncionales conocidas como Balls (civiles y militares), operados por cuerpos represivos como el Cuerpo General de Seguridad Global (CGSG) bajo las directrices del Consejo de Gobierno Mundial y los enigmáticos planes de La Baronesa en las sombras.