Una línea temporal postnuclear estancada en los años 80, donde la humanidad lucha por sobrevivir entre ruinas y mutaciones.
Sigma es un mundo postapocalíptico congelado estéticamente en los años 80, nacido a raíz de un colosal intercambio de 2.000 ojivas nucleares entre la Unión Soviética y los Estados Unidos en 1984. La destrucción total del hemisferio norte provocó un invierno nuclear que desmanteló las estructuras globales, borró el sistema financiero y obligó a los supervivientes a replegarse en búnkeres subterráneos o a reorganizarse en el hemisferio sur bajo gobiernos regionales y consejos comunitarios. En esta realidad, el dinero no existe y la supervivencia está determinada por el trueque y el control estricto de los recursos vitales, monopolizados por carteles como el Consorcio del Crudo Unificado y el Consejo del Agua del Sur. Con una tecnología analógica estancada, una naturaleza dominada por mutaciones biológicas y una ciencia reducida a la etnomedicina y la ingeniería de subsistencia, la humanidad se divide en sociedades protegidas, colonias aisladas y clanes nómadas salvajes. Mientras tanto, los remanentes de las antiguas sociedades secretas perpetúan su enemistad en las sombras, en medio de un despertar espiritual liderado por el Atemporalismo y la búsqueda científica de multiversos como la última esperanza de un mundo roto.
Tras el holocausto de 1984, el mapa geopolítico y social de Sigma queda fracturado en tres tipologías de sociedades: las protegidas (regiones del sur como India, China, Colombia y África que esquivaron el golpe directo), las coloniales (búnkeres hiper-funcionales y austeros en el hemisferio norte devastado) y las itinerantes (grandes grupos nómadas como los diplomáticos Chacos, los violentos Harcos de EE. UU., los organizados Aorititas o los letales e impredecibles Ahorins). En el año 2004, las autoridades de la Cumbre del Sur crean el "Grupo X" para explorar las ruinas de América y Europa, descubriendo comunidades involucionadas a estados tribales de trueque e individuos con mutaciones genéticas y capacidades anómalas. La herencia estética y cultural de la humanidad quedó completamente congelada en la iconografía pop de los años 80, mutando hacia expresiones corrosivas de chatarra, moda punk-militar defensiva y subgéneros musicales como el Rustwave y el Scrap-Punk. A nivel de recursos y economía, el dinero ha muerto; el control absoluto del nuevo mundo se divide entre el Consorcio del Crudo Unificado (CCU) y el Consejo del Agua del Sur (CAS). El inglés ha dejado de ser la lengua franca, siendo sustituido por las lenguas del sur (español, árabe, hindi) fragmentadas en dialectos operativos, criollos náuticos o escrituras pictográficas. Espiritualmente, el cristianismo se extinguió tras la desaparición de los líderes en los búnkeres del Vaticano, abriendo paso al islamismo político en Oriente Medio y al nacimiento en la India del Atemporalismo, una corriente derivada del hinduismo que venera el tiempo como una sustancia física modificable. La ciencia avanzada y la farmacología moderna se redujeron a cenizas, forzando una reconversión hacia la ingeniería de subsistencia y una etnomedicina empírica basada en tónicos naturales y tecno-curanderos. En el plano de las antiguas órdenes, los remanentes de ambas facciones culpan a la otra de la catástrofe; la juventud de esta realidad trata de reorganizarse en las sombras bajo el liderazgo humanitario de Irina (Vedas) contra el expansionismo de Rubens (Los Hijos de la Hermandad), mientras figuras independientes como el físico Nathaniel y su guardaespaldas Valkiria vagan intentando preservar la revolucionaria Teoría de los Multiversos Cuánticos como la última llama viva de Sigma.